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Danny Trejo: a solas con Machete, en su paso por la Argentina.

El actor estadounidense de ascendencia mexicana y famoso por sus películas de acción, estuvo rodando en el país “La sombra del Gato”, del director José Cicala.
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El actor estadounidense de ascendencia mexicana y famoso por sus películas de acción, estuvo rodando en el país “La sombra del Gato”, del director José Cicala.



Cara de malvado. Bigotes aún más de malo. Ceño fruncido. Arrugas que le dan contorno a cada facción de un rostro que está asemejado al physique du role de un villano. Una mirada pausada, analítica y que acumula 75 años de experiencias de todo tipo. Como la de haber sido criminal, y pagar por ello durante 11 años de su vida en la temible cárcel de San Quintín y, a su vez, la de ser una estrella de Hollywood, una oportunidad que se ganó por todo el combo nombrado anteriormente. Ese es Danny Trejo, el actor de ascendencia mexicana, conocido mundialmente por su icónico papel de "Machete" en la película homónima del talentosísimo director Robert Rodríguez, quien estuvo en la Argentina, durante una semana, para filmar varias escenas de La sombra del Gato, segunda película del director argentino José Cicala.

La cita es en una lujosa estancia ubicada en la ciudad de Lobos. Desde muy temprano, el equipo de producción prepara un set en exteriores para filmar las últimas dos escenas en las que participará Trejo. Al día siguiente debe partir para California, lugar donde reside. Es por eso que la jornada arranca bien temprano y allí estámos para ver a uno de los tipos "más rudos" de Hollywood desenvolviéndose en su hábitat.

El trato es de estrella. Están todos preparados para filmar y el último en llegar al set es él. Acompañado de una intérprete y su manager, Trejo se lleva todas las miradas. No pasa inadvertido. Su cabellera larga, un caminar chueco y lento al mejor estilo "western", le dan contexto a su llegada a la filmación. Ya está todo listo. No hacen falta intermediarios: el director le da dos indicaciones. Él asiente con la cabeza. Y todo listo para rodar.

En este filme de suspenso fantástico, el actor nacido en Los Ángeles en 1944, comparte elenco con figuras de la talla de Maite Lanata, Mónica Antonópulos, Rita Cortese, Luis Machín, Griselda Sánchez, Roberto Peloni, Cande Molfese, Pablo Agustín y Miguel Angel Solá, con una participación destacada.



En un parate de la filmación, el actor accede a una entrevista. Y nunca mejor dicha la frase de que las apariencias engañan. Esa imagen de forajido de las películas que con un simple gesto asusta a cualquiera, se desvanece al instante de entrar en contacto con él. Se muestra ameno, divertido, parsimonioso. Mitad en inglés y mitad en español, bromea con el periodista e incluso comparte una risa contagiosa que es difícil de encontrar en alguno de sus trabajos cinematográficos.

-¿Cómo te llegó la propuesta para trabajar junto a José Cicala, un director que apenas dirigió "Sola" y ahora va por su segundo trabajo?

-Me llegan muchas propuestas. Pero hay algo en él que me deslumbró. Me gusta José, porque todavía tiene la pasión de hacer películas. Hay muchos directores que van al set y se les nota esa actitud de 'es trabajo, vamos a grabar. Corten. Todo muy hermético'. A José lo veo trabajar y me inspira. Lo ves mirando el monitor y está apasionado, metido en el guión y en cómo dirigir a sus actores. En este punto de mi carrera es lo que busco. Yo amo actuar y nunca lo tomé solo como un trabajo. Estoy bendecido por ser parte de este filme.

-¿De qué se trata tu personaje en esta película?

-Soy el personaje de la Sombra. Hago del mentor del Gato, el protagonista de esta historia (personaje que interpreta Guillermo Zapata). Todavía puedo hacer personajes de malo o que transmiten esa oscuridad difícil de explicar. Hacer ese tipo de personajes me encanta.

-De todas maneras, también trabajaste en películas para niños como "Mini espías"... ¿Te gusta hacer ese tipo de papeles?

-Me siento como un pintor de casas. Yo no elijo, pinto cualquier casa. ¿Qué color querés? Y lo hago. Si hago películas para niños, la pinto así de una manera amena pa' childrens (dixit). Si voy a hacer una de acción, la pinto de otra manera.

-¿Qué es lo que más te gustó de tu paso por Argentina?

-Me encanta la comida de aquí, probé el mate y también me gustó. Como estuvimos filmando, no tuve mucho tiempo para ir a recorrer las principales atracciones turísticas​ del país. Pero salí a caminar varias noches y allí algo recorrí.

Luego, una de las personas que acompañó a Danny en toda su estadía en Argentina, algunos detalles pintorescos sobre algunas actividades que realizó antes de volverse a Estados Unidos: "Salió todas las noches que estuvo aquí y caminaba 9 cuadras con su guardaespaldas. Visitó muchas plazas y se sentó a conversar con personas. Muchos lo reconocieron y le pidieron fotos. Él con mucho gusto se las sacaba. Incluso paró un camión de basura y Danny se sacó una foto con ellos. Un descontrol en la calle cada vez que salía. Y tiene eso que lo reconocían en la calle, el pueblo. Pero también fue a comer al Hotel Alvear y los ricachones se sacaban fotos con él. Es un personaje de culto".

-¿Y con qué te quedás de los argentinos? ¿Qué te llamó la atención?

-Amo argentina, es un país fuerte con gente muy cariñosa. En el set me trataron todos muy bien. Son muy divertidos y amenos para trabajar. Pero también pude recorrer un poco y lo que me sorprendió de este país es la gente, los trabajadores. En los Estados Unidos ves a mucha gente que se lamenta por su condición de asalariados. Se levantan y dicen: 'Uh, tengo que ir trabajar' y sólo lo sufren. No digo que acá no pase eso, pero veo gratitud en su gente. Tienen mucha actitud para despertarse cada día y agradecerles a Dios que están trabajando. Estoy muy a favor de la clase trabajadora. Se nota que tienen mucha fuerza para superarse y salir para adelante de cualquier situación. Yo, con mi historia, soy uno más de esos, porque me considero un trabajador nato.

-Sin embargo, sos una estrella de Hollywood. De hecho llegaste al país acompañado de dos guardaespaldas...

-No me considero una estrella. Yo soy un trabajador más... Cuando comencé a hacer buenos papeles y a ser reconocido en el ambiente, un amigo mío que ya falleció, el actor Eddie Bunker (interpretó a Mr. Blue en Perros de la calle) me dijo algo que me quedó grabado. "Todo el mundo puede creer que eres una estrella. Pero tú no puedes". Y así lo vivo. Nunca me creo estar por encima de nada ni nadie...

-¿Y cómo hacés para manejarte con el dinero? Sabés lo que es no tener nada y ahora estás en una posición totalmente diferente. Lujo, fama, Hollywood...

-La gente que me rodea no me deja perderme en el camino. Me cuidan y me tratan como uno más. La fama no me modifica, porque estoy bien rodeado, entonces no me mareo. Estoy bien. Con el dinero, lo mismo: estar bien rodeado es importante para no perderse. Lo que hago es invertirla en restaurantes. También estoy metido en el mundo de las cervezas, indagando por ahí. Hace poco arranqué una compañía de discos. Estoy muy contento por mi presente, sobre todo al ver para atrás y notificar de donde vengo y todo lo que pasó en mi vida...

Nacido en Los Ángeles en 1944, hijo de mexicanos, Trejo se crió en el Valle de San Fernando, California, dónde de joven se dedicó a la delincuencia y se hizo adicto a la heroína. Pasó once años en la cárcel de San Quintín, por una condena por robo a mano armada. Y esto, en su momento, frustró sus deseos de convertirse en boxeador profesional. A raíz de su conocimiento como pugilista, entrenó a varios actores hasta que un productor notó algo en él y le dio la oportunidad en un papel chiquito de una película. Ese iba a ser su comienzo en el mundo del cine dónde se destacó por grandes participaciones en filmes policiales y de aventuras. Entre algunas de las exitosas películas en las que participó se destacan Desperado, Heat, Six Days Seven Nights, Reindeer Games y Spy Kid. Sin embargo, la película que lo catapultó a la fama fue Machete. "Ese fue mi primer gran éxito como protagonista. Fue una especie de trampolín para transportarme a una nueva aréa de trabajo. Pero siempre estuve enfocado en trabajar día a día para superarme, entonces fue como ir otro día a trabajar. Es lo mismo cuando hacés un éxito y cuando no. Es trabajo...", concluye.







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